Confesión en San Esteban en Pravia – Asturias

La reconciliación es un encuentro personal con Jesús, un gesto de misericordia divina que nos ofrece la reconciliación, la tranquilidad espiritual y un inicio renovado. En la parroquia San Esteban, te esperan con los brazos abiertos.

Parroquia San Esteban

Tu comunidad de fe en Pravia – Asturias

Ubicación de San Esteban

33128
Pravia – Asturias

Contacto de San Esteban

Tlfn: 985820041

El valor de la confesión

Todo un misterio santo de afecto divino y piedad divina.

Institución por Jesucristo

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando enseñó a sus discípulos con estas palabras: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Un encuentro personal con Jesús

La reconciliación no es solo una formalidad. Es un momento profundo de encuentro con Jesús, quien actúa a través del sacerdote. En este sacramento, vivimos de manera directa la misericordia de Dios, la caridad sin límites de Dios que nos recibe tal y como somos, con nuestras fragilidades y errores.

Un nuevo comienzo

Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos abre el camino para vivir con esperanza y auténtica alegría, reconociendo que el Padre celestial nos ama sin límites.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Pravia – Asturias

¿En qué consiste la confesión?

La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, sin ejercer juicio, sino como canal de la misericordia de Dios. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Las cuatro fases:
1) Revisión de conciencia: piensa en tus pecados.
2) Penitencia interior: lamenta sinceramente tus pecados.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo importante es la sinceridad y el arrepentimiento. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Sí, absolutamente. La confidencialidad de la confesión no puede romperse. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Es un derecho básico del penitente y protege su libertad espiritual.

Scroll al inicio