Confesión en San Fins en Ponteceso – Coruña, A

La reconciliación es una experiencia directa con Jesús, un acto de amor divino que nos ofrece la absolución, la tranquilidad espiritual y una oportunidad para renacer. En la parroquia San Fins, te esperan con acogida sincera.

Parroquia San Fins

Tu comunidad de fe en Ponteceso – Coruña, A

Ubicación de San Fins

15110 Anllóns
Ponteceso – Coruña, A

Contacto de San Fins

Tlfn: 981725026

El valor de la confesión

Todo un signo sagrado de afecto divino y compasión de Dios.

Fundada por Cristo

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando se dirigió a sus apóstoles diciendo: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como una manifestación concreta de la misericordia sin límites de Dios.

Un encuentro personal con Jesús

El sacramento de la confesión no es simplemente un trámite. Es un momento profundo de encuentro con Jesús, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, la caridad sin límites de Dios que nos acoge con nuestras debilidades y pecados, con nuestras fragilidades y errores.

Un punto de partida nuevo

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces tropecemos, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. La confesión nos libera del peso del pecado y nos abre el camino para vivir con esperanza y auténtica alegría, reconociendo que el Padre celestial nos ama sin límites.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Ponteceso – Coruña, A

¿Qué significa la confesión?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un sacramento establecido por Jesús para otorgar el perdón de los pecados posteriores al Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, no como árbitro, sino como instrumento de la misericordia divina. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Las cuatro fases:
1) Examen interior: medita sobre tus faltas.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No hace falta rememorar cada detalle. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Sí, totalmente. El secreto de confesión es inviolable. El sacerdote tiene la obligación, según la ley de Dios y de la Iglesia, de no revelar nada de lo confesado. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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