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Confesión en San José y Espíritu Santo en Córdoba – Córdoba

El sacramento de la confesión es un encuentro íntimo con Cristo, un gesto de misericordia divina que nos ofrece la absolución, la tranquilidad espiritual y una oportunidad para renacer. En la parroquia San José y Espíritu Santo, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia San José y Espíritu Santo

Tu comunidad de fe en Córdoba – Córdoba

Ubicación de San José y Espíritu Santo

14009 Pza. de Santa Teresa, Nº 1
Córdoba – Córdoba

Contacto de San José y Espíritu Santo

Tlfn: 957292519

El valor de la confesión

Todo un sacramento colmado de ternura divina y bondad misericordiosa.

Establecida por Jesucristo

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando enseñó a sus discípulos con estas palabras: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como una manifestación concreta de la misericordia sin límites de Dios.

Un encuentro íntimo con Jesús

El sacramento de la penitencia no es únicamente una obligación. Es un momento profundo de encuentro con Jesús, quien actúa a través del sacerdote. En este sacramento, vivimos de manera directa la misericordia de Dios, el amor perfecto del Señor que nos acoge con nuestras debilidades y pecados, a pesar de nuestras faltas y fragilidades.

Un inicio renovado

Cada vez que nos confesamos, se nos brinda la oportunidad de comenzar otra vez y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos invita a vivir con optimismo y alegría, reconociendo que el Padre celestial nos ama sin límites.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Córdoba – Córdoba

¿Qué significa la confesión?

La confesión, igualmente llamada penitencia o sacramento de la reconciliación, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote actúa en la persona de Cristo, sin ejercer juicio, sino como canal de la misericordia de Dios. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Los cuatro pasos:
1) Examen de conciencia: reflexiona sobre tus pecados.
2) Penitencia interior: lamenta sinceramente tus pecados.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si se te olvida algún pecado, podrás confesarlo la próxima vez. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Claro que sí, sin duda. La confidencialidad de la confesión no puede romperse. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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