Confesión en San Juan Bautista en Cuellar – Segovia

La confesión es una experiencia directa con Jesús, una expresión profunda del amor de Cristo que nos ofrece la reconciliación, la serenidad del corazón y un camino que empieza de nuevo. En la parroquia San Juan Bautista, te esperan con acogida sincera.

Parroquia San Juan Bautista

Tu comunidad de fe en Cuellar – Segovia

Ubicación de San Juan Bautista

40232 Pza. de la Iglesia, 7
Cuellar – Segovia

Contacto de San Juan Bautista

Tlfn: 921140174

El valor de la confesión

El ritual sagrado colmado de ternura divina y compasión de Dios.

Establecida por Jesucristo

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando enseñó a sus discípulos con estas palabras: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia primitiva ya custodió esta práctica como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Un encuentro íntimo con Jesús

El sacramento de la penitencia no es solo una formalidad. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, el amor incondicional de Dios que nos recibe tal y como somos, a pesar de nuestras faltas y fragilidades.

Un inicio renovado

Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. La reconciliación nos libera del peso de nuestras faltas y nos permite vivir con esperanza y alegría, confiando en el amor incondicional de Dios Padre.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Cuellar – Segovia

¿En qué consiste la confesión?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, no para condenar, sino para transmitir la misericordia celestial. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Cuatro pasos:
1) Revisión de conciencia: piensa en tus pecados.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: cuenta tus pecados al sacerdote y recibe la penitencia y absolución.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. Sin embargo, se recomienda confesarse regularmente (mensual o cada dos meses) para crecer espiritualmente y mantener una relación cercana con Dios. Se trata de un gesto de amor más que de un deber pesado.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Sí, absolutamente. La confidencialidad de la confesión no puede romperse. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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