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Confesión en San Juan Bautista en Reocín – Cantabria

El sacramento de la confesión es una experiencia directa con Jesús, una expresión profunda del amor de Cristo que nos ofrece la reconciliación, la tranquilidad espiritual y un camino que empieza de nuevo. En la parroquia San Juan Bautista, te esperan con los brazos abiertos.

Parroquia San Juan Bautista

Tu comunidad de fe en Reocín – Cantabria

Ubicación de San Juan Bautista

39539 Parroquia Villapresente
Reocín – Cantabria

Contacto de San Juan Bautista

Tlfn: 942820403

La importancia del perdón sacramental

El signo sagrado lleno de ternura divina y misericordia divina.

Instituida directamente por Jesús

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando se dirigió a sus apóstoles diciendo: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde sus inicios, la Iglesia ha preservado este signo como una manifestación concreta de la misericordia sin límites de Dios.

Una experiencia personal con Jesús

La reconciliación no es simplemente un trámite. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien actúa a través del sacerdote. En este sacramento, sentimos la misericordia del Señor actuando en nosotros, el amor perfecto del Señor que nos acoge con nuestras debilidades y pecados, a pesar de nuestras faltas y fragilidades.

Un comienzo lleno de gracia

Cada vez que nos confesamos, se nos brinda la oportunidad de comenzar otra vez y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos permite vivir con esperanza y alegría, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Reocín – Cantabria

¿En qué consiste la confesión?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, no para condenar, sino como instrumento de la misericordia divina. La Iglesia primitiva ya practicaba esto y la ha preservado hasta hoy.

Las cuatro fases:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: cuenta tus pecados al sacerdote y recibe la penitencia y absolución.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo esencial es la honestidad y el verdadero arrepentimiento. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. Dios conoce tu corazón y tu intención de arrepentirte genuinamente.

Sí, completamente. El sigilo sacramental es absoluto. El sacerdote tiene la obligación, según la ley de Dios y de la Iglesia, de no revelar nada de lo confesado. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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