Confesión en San Juan Bautista en Tierga-Zaragoza

El sacramento de la penitencia es un momento de encuentro con el Señor, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece el perdón, la serenidad del corazón y un inicio renovado. En la parroquia San Juan Bautista, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia San Juan Bautista

Tu comunidad de fe en Tierga-Zaragoza

Ubicación de San Juan Bautista

50269 Pza. Iglesia, 10
Tierga-Zaragoza

Contacto de San Juan Bautista

Tlfn: 976605746

La relevancia del sacramento de la penitencia

El sacramento lleno de amor y compasión de Dios.

Ordenada por el Señor Jesús

Jesucristo mismo instituyó este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia primitiva ya custodió esta práctica como una manifestación concreta de la misericordia sin límites de Dios.

Un encuentro personal con Jesús

La reconciliación no es solo una formalidad. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien actúa a través del ministerio sacerdotal. En este sacramento, vivimos de manera directa la misericordia de Dios, el amor incondicional de Dios que nos recibe tal y como somos, con nuestras caídas y limitaciones.

Un nuevo comienzo

Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Tierga-Zaragoza

¿Qué es la confesión?

La confesión, igualmente llamada penitencia o sacramento de la reconciliación, es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, sin ejercer juicio, sino para transmitir la misericordia celestial. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Cuatro pasos:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Sí, totalmente. El secreto de confesión es inviolable. El sacerdote está sujeto a la ley divina y eclesiástica para guardar estrictamente el secreto de la confesión. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

Scroll al inicio