Descarga VIRTUS

Virtus te ayuda a alcanzar tu mejor versión día a día

Confesión en San Juan de Ribera en Sevilla¡ Sevilla

El sacramento de la confesión es un momento de encuentro con el Señor, un acto de amor divino que nos ofrece la absolución, la serenidad del corazón y un camino que empieza de nuevo. En la parroquia San Juan de Ribera, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia San Juan de Ribera

Tu comunidad de fe en Sevilla¡ Sevilla

Ubicación de San Juan de Ribera

41007 Ps San Pablo, Barrio C. C/ Jerusalén, S/N
Sevilla¡ Sevilla

Contacto de San Juan de Ribera

Tlfn:

El valor de la confesión

Todo un signo sagrado colmado de ternura divina y misericordia divina.

Ordenada por el Señor Jesús

Jesucristo mismo instituyó este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha conservado este sacramento como una expresión palpable de la misericordia eterna de Dios.

Un momento de encuentro con el Señor

El sacramento de la confesión no es solo una formalidad. Es un momento profundo de encuentro con Jesús, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, vivimos de manera directa la misericordia de Dios, el amor incondicional de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras caídas y limitaciones.

Un comienzo lleno de gracia

Cada vez que nos confesamos, se nos brinda la oportunidad de comenzar otra vez y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces tropecemos, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. La confesión nos libera del peso del pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Sevilla¡ Sevilla

¿Qué significa la confesión?

La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un sacramento establecido por Jesús para otorgar el perdón de los pecados posteriores al Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, no como árbitro, sino como instrumento de la misericordia divina. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Cuatro etapas:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia establece la obligación de confesarse al menos una vez al año ante un pecado mortal. Aun así, se sugiere confesarse periódicamente (mensualmente o bimensualmente) para avanzar en la vida espiritual y estrechar la relación con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo importante es la sinceridad y el arrepentimiento. Si olvidas algún error, lo puedes incluir en la siguiente confesión. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Claro que sí, sin duda. El sigilo sacramental es absoluto. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

Scroll al inicio