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Confesión en San Juan de Tremañes en Gijón – Asturias

El sacramento de la confesión es un momento de encuentro con el Señor, un gesto de misericordia divina que nos ofrece el perdón, la tranquilidad espiritual y un nuevo comienzo. En la parroquia San Juan de Tremañes, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia San Juan de Tremañes

Tu comunidad de fe en Gijón – Asturias

Ubicación de San Juan de Tremañes

33211
Gijón – Asturias

Contacto de San Juan de Tremañes

Tlfn: 985322871

El valor de la confesión

Un misterio santo colmado de caridad y piedad divina.

Instituida directamente por Jesús

Fue el propio Jesucristo quien instituyó este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia primitiva ya custodió esta práctica como una expresión palpable de la misericordia eterna de Dios.

Una experiencia personal con Jesús

La confesión no es únicamente una obligación. Es una experiencia personal con Cristo, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, la caridad sin límites de Dios que nos recibe tal y como somos, con nuestras fragilidades y errores.

Un comienzo lleno de gracia

Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. La confesión nos libera del peso del pecado y nos abre el camino para vivir con esperanza y auténtica alegría, reconociendo que el Padre celestial nos ama sin límites.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Gijón – Asturias

¿Qué significa la confesión?

La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del Bautismo. Es una experiencia íntima con Cristo mediada por el sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote actúa en la persona de Cristo, no como juez, sino para transmitir la misericordia celestial. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Las cuatro fases:
1) Examen de conciencia: reflexiona sobre tus pecados.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: confiesa tus errores al sacerdote y recibe la penitencia y el perdón divino.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No es necesario recordar todos los detalles. Lo esencial es la honestidad y el verdadero arrepentimiento. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Sí, totalmente. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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