Confesión en San Lázaro del Camino en Oviedo – Asturias

El sacramento de la confesión es un encuentro personal con Jesús, un acto de amor divino que nos ofrece la reconciliación, la tranquilidad espiritual y un inicio renovado. En la parroquia San Lázaro del Camino, te esperan con acogida sincera.

Parroquia San Lázaro del Camino

Tu comunidad de fe en Oviedo – Asturias

Ubicación de San Lázaro del Camino

33008 San Mateo, 12 B
Oviedo – Asturias

Contacto de San Lázaro del Camino

Tlfn: 985211869

La importancia del perdón sacramental

Todo un misterio santo de ternura divina y misericordia divina.

Ordenada por el Señor Jesús

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha conservado este sacramento como una manifestación concreta de la misericordia sin límites de Dios.

Un encuentro íntimo con Jesús

La confesión no es simplemente un trámite. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, el amor incondicional de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras fragilidades y errores.

Un comienzo lleno de gracia

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Oviedo – Asturias

¿Qué es la confesión?

La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es una experiencia íntima con Cristo mediada por el sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote obra en representación de Cristo, no como juez, sino para transmitir la misericordia celestial. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Cuatro pasos:
1) Revisión de conciencia: piensa en tus pecados.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No es necesario recordar todos los detalles. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. Dios ve tu interior y tu voluntad de arrepentirte de verdad.

Sí, completamente. El secreto de confesión es inviolable. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Representa un derecho fundamental del penitente y garantiza su libertad espiritual.

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