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Confesión en San Lourenzo en Rianxo – Coruña, A-Galicia

El sacramento de la confesión es un encuentro íntimo con Cristo, un gesto de misericordia divina que nos ofrece el perdón, la serenidad del corazón y un camino que empieza de nuevo. En la parroquia San Lourenzo, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia San Lourenzo

Tu comunidad de fe en Rianxo – Coruña, A-Galicia

Ubicación de San Lourenzo

15313 Irixoa
Rianxo – Coruña, A-Galicia

Contacto de San Lourenzo

Tlfn: 981798942

La importancia de la confesión

Todo un misterio santo colmado de amor y piedad divina.

Institución por Jesucristo

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando enseñó a sus discípulos con estas palabras: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde sus inicios, la Iglesia ha preservado este signo como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Un encuentro directo con Cristo

La confesión no es simplemente un trámite. Es un encuentro íntimo con Jesucristo, quien actúa a través del sacerdote. En este sacramento, sentimos la misericordia del Señor actuando en nosotros, la caridad sin límites de Dios que nos acoge tal como somos, con nuestras caídas y limitaciones.

Un nuevo comienzo

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos permite vivir con esperanza y alegría, confiando en el amor incondicional de Dios Padre.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Rianxo – Coruña, A-Galicia

¿Qué implica el sacramento de la confesión?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del Bautismo. Es una experiencia íntima con Cristo mediada por el sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote actúa en la persona de Cristo, sin ejercer juicio, sino como medio de la compasión divina. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Cuatro etapas:
1) Examen de conciencia: reflexiona sobre tus pecados.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: confiesa tus errores al sacerdote y recibe la penitencia y el perdón divino.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. Aun así, se sugiere confesarse periódicamente (mensualmente o bimensualmente) para avanzar en la vida espiritual y estrechar la relación con Dios. Se trata de un gesto de amor más que de un deber pesado.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo importante es la sinceridad y el arrepentimiento. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Claro que sí, sin duda. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El sacerdote tiene la obligación, según la ley de Dios y de la Iglesia, de no revelar nada de lo confesado. Representa un derecho fundamental del penitente y garantiza su libertad espiritual.

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