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Confesión en San Martín y San Juan Bautista en Villafufre – Cantabria

La reconciliación es un encuentro personal con Jesús, un gesto de misericordia divina que nos ofrece la reconciliación, la paz interior y una oportunidad para renacer. En la parroquia San Martín y San Juan Bautista, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia San Martín y San Juan Bautista

Tu comunidad de fe en Villafufre – Cantabria

Ubicación de San Martín y San Juan Bautista

39638 Parroquia Villafufre y San Martin
Villafufre – Cantabria

Contacto de San Martín y San Juan Bautista

Tlfn:

La importancia del perdón sacramental

Todo un sacramento lleno de afecto divino y misericordia divina.

Ordenada por el Señor Jesús

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha conservado este sacramento como una expresión palpable de la misericordia eterna de Dios.

Un encuentro personal con Jesús

La reconciliación no es simplemente un trámite. Es un encuentro íntimo con Jesucristo, quien actúa a través del ministerio sacerdotal. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, la ternura inagotable de Dios que nos recibe tal y como somos, con nuestras fragilidades y errores.

Un comienzo lleno de gracia

Cada vez que nos confesamos, se nos brinda la oportunidad de comenzar otra vez y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces tropecemos, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, reconociendo que el Padre celestial nos ama sin límites.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Villafufre – Cantabria

¿En qué consiste la confesión?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote obra en representación de Cristo, sin ejercer juicio, sino para transmitir la misericordia celestial. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Cuatro etapas:
1) Examen de conciencia: reflexiona sobre tus pecados.
2) Penitencia interior: lamenta sinceramente tus pecados.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Se trata de un gesto de amor más que de un deber pesado.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo importante es la sinceridad y el arrepentimiento. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. Dios ve tu interior y tu voluntad de arrepentirte de verdad.

Claro que sí, sin duda. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Es un derecho básico del penitente y protege su libertad espiritual.

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