Descarga VIRTUS

Virtus te ayuda a alcanzar tu mejor versión día a día

Confesión en San Miguel/Mikel Goiaingeruaren en Igantzi – Navarra

El sacramento de la confesión es un momento de encuentro con el Señor, un gesto de misericordia divina que nos ofrece la limpieza del alma, la paz interior y un inicio renovado. En la parroquia San Miguel/Mikel Goiaingeruaren, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia San Miguel/Mikel Goiaingeruaren

Tu comunidad de fe en Igantzi – Navarra

Ubicación de San Miguel/Mikel Goiaingeruaren

31790 Nagusia, 6
Igantzi – Navarra

Contacto de San Miguel/Mikel Goiaingeruaren

Tlfn: Erretorbaita

La importancia de la confesión

Todo un sacramento lleno de ternura divina y misericordia divina.

Establecida por Jesucristo

Jesucristo mismo instituyó este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde sus inicios, la Iglesia ha preservado este signo como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Un encuentro íntimo con Jesús

El sacramento de la confesión no es simplemente un trámite. Es una experiencia personal con Cristo, quien actúa a través del sacerdote. En este sacramento, vivimos de manera directa la misericordia de Dios, la ternura inagotable de Dios que nos recibe tal y como somos, con nuestras fragilidades y errores.

Un punto de partida nuevo

Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. La reconciliación nos libera del peso de nuestras faltas y nos permite vivir con esperanza y alegría, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Igantzi – Navarra

¿En qué consiste el sacramento de la penitencia?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es una experiencia íntima con Cristo mediada por el sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, no como árbitro, sino como canal de la misericordia de Dios. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Las cuatro fases:
1) Examen de conciencia: reflexiona sobre tus pecados.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Se trata de un gesto de amor más que de un deber pesado.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo fundamental es confesar con sinceridad y contrición. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Sí, absolutamente. El secreto de confesión es inviolable. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

Scroll al inicio