Confesión en San Nicolás de Valdemora en Candamo – Asturias

El sacramento de la penitencia es una experiencia directa con Jesús, un acto de amor divino que nos ofrece la absolución, la tranquilidad espiritual y un nuevo comienzo. En la parroquia San Nicolás de Valdemora, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia San Nicolás de Valdemora

Tu comunidad de fe en Candamo – Asturias

Ubicación de San Nicolás de Valdemora

33828
Candamo – Asturias

Contacto de San Nicolás de Valdemora

Tlfn: 985222602

La importancia del perdón sacramental

El misterio santo colmado de afecto divino y compasión de Dios.

Instituida directamente por Jesús

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando se dirigió a sus apóstoles diciendo: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Un momento de encuentro con el Señor

La reconciliación no es únicamente una obligación. Es un momento profundo de encuentro con Jesús, quien actúa a través del ministerio sacerdotal. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, la caridad sin límites de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras fragilidades y errores.

Un inicio renovado

Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, el Señor siempre está listo para levantarnos. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, reconociendo que el Padre celestial nos ama sin límites.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Candamo – Asturias

¿En qué consiste la confesión?

La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, no como juez, sino como instrumento de la misericordia divina. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Las cuatro fases:
1) Examen de conciencia: reflexiona sobre tus pecados.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: confiesa tus errores al sacerdote y recibe la penitencia y el perdón divino.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. Aun así, se sugiere confesarse periódicamente (mensualmente o bimensualmente) para avanzar en la vida espiritual y estrechar la relación con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo importante es la sinceridad y el arrepentimiento. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. Dios conoce tu corazón y tu intención de arrepentirte genuinamente.

Claro que sí, sin duda. El secreto de confesión es inviolable. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Es un derecho básico del penitente y protege su libertad espiritual.

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