Descarga VIRTUS

Virtus te ayuda a alcanzar tu mejor versión día a día

Confesión en San Pedro Apóstol en Gijón – Asturias

La reconciliación es un encuentro íntimo con Cristo, un gesto de misericordia divina que nos ofrece la reconciliación, la serenidad del corazón y un nuevo comienzo. En la parroquia San Pedro Apóstol, te esperan con acogida sincera.

Parroquia San Pedro Apóstol

Tu comunidad de fe en Gijón – Asturias

Ubicación de San Pedro Apóstol

33201 Campo Valdés, S/N
Gijón – Asturias

Contacto de San Pedro Apóstol

Tlfn: 985342958

El valor de la confesión

El misterio santo de ternura divina y bondad misericordiosa.

Fundada por Cristo

Fue el propio Jesucristo quien instituyó este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como una expresión palpable de la misericordia eterna de Dios.

Un encuentro íntimo con Jesús

La confesión no es únicamente una obligación. Es una experiencia personal con Cristo, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, el amor perfecto del Señor que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras debilidades y pecados.

Un comienzo lleno de gracia

Cada vez que nos confesamos, se nos brinda la oportunidad de comenzar otra vez y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. La confesión nos libera del peso del pecado y nos invita a vivir con optimismo y alegría, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Gijón – Asturias

¿Qué es la confesión?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote actúa en la persona de Cristo, sin ejercer juicio, sino como medio de la compasión divina. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Cuatro pasos:
1) Examen de conciencia: reflexiona sobre tus pecados.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. Aun así, se sugiere confesarse periódicamente (mensualmente o bimensualmente) para avanzar en la vida espiritual y estrechar la relación con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo fundamental es confesar con sinceridad y contrición. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Claro que sí, sin duda. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El sacerdote está sujeto a la ley divina y eclesiástica para guardar estrictamente el secreto de la confesión. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

Scroll al inicio