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Confesión en San Pedro en Arteixo – Coruña, A-Galicia

El sacramento de la penitencia es un encuentro personal con Jesús, una expresión profunda del amor de Cristo que nos ofrece el perdón, la tranquilidad espiritual y una oportunidad para renacer. En la parroquia San Pedro, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia San Pedro

Tu comunidad de fe en Arteixo – Coruña, A-Galicia

Ubicación de San Pedro

15881 Loureda
Arteixo – Coruña, A-Galicia

Contacto de San Pedro

Tlfn: 981524041

La grandeza del sacramento de la reconciliación

Todo un ritual sagrado colmado de afecto divino y piedad divina.

Fundada por Cristo

Fue el propio Jesucristo quien instituyó este sacramento cuando se dirigió a sus apóstoles diciendo: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Un encuentro íntimo con Jesús

La confesión no es solo una formalidad. Es una experiencia personal con Cristo, quien actúa a través del sacerdote. En este sacramento, vivimos de manera directa la misericordia de Dios, la ternura inagotable de Dios que nos recibe tal y como somos, a pesar de nuestras faltas y fragilidades.

Un punto de partida nuevo

Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, el Señor siempre está listo para levantarnos. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, reconociendo que el Padre celestial nos ama sin límites.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Arteixo – Coruña, A-Galicia

¿En qué consiste la confesión?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote actúa en la persona de Cristo, no como árbitro, sino como canal de la misericordia de Dios. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Cuatro etapas:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No es necesario recordar todos los detalles. Lo fundamental es confesar con sinceridad y contrición. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Sí, absolutamente. La confidencialidad de la confesión no puede romperse. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Representa un derecho fundamental del penitente y garantiza su libertad espiritual.

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