Confesión en San Pelayo en Arredondo – Cantabria

La reconciliación es un momento de encuentro con el Señor, un acto de amor divino que nos ofrece el perdón, el sosiego interno y un inicio renovado. En la parroquia San Pelayo, te esperan con acogida sincera.

Parroquia San Pelayo

Tu comunidad de fe en Arredondo – Cantabria

Ubicación de San Pelayo

39813 Parroquia Arredondo
Arredondo – Cantabria

Contacto de San Pelayo

Tlfn: 942678107

El valor de la confesión

Todo un sacramento lleno de ternura divina y compasión de Dios.

Instituida directamente por Jesús

Fue el propio Jesucristo quien instituyó este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia primitiva ya custodió esta práctica como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Un encuentro directo con Cristo

El sacramento de la confesión no es meramente un deber. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien actúa a través del ministerio sacerdotal. En este sacramento, sentimos la misericordia del Señor actuando en nosotros, la caridad sin límites de Dios que nos recibe tal y como somos, a pesar de nuestras faltas y fragilidades.

Un comienzo lleno de gracia

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos permite vivir con esperanza y alegría, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Arredondo – Cantabria

¿Qué implica el sacramento de la confesión?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, no para condenar, sino para transmitir la misericordia celestial. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Cuatro pasos:
1) Revisión de conciencia: piensa en tus pecados.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. Aun así, se sugiere confesarse periódicamente (mensualmente o bimensualmente) para avanzar en la vida espiritual y estrechar la relación con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo esencial es la honestidad y el verdadero arrepentimiento. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Sí, absolutamente. El secreto de confesión es inviolable. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Es un derecho básico del penitente y protege su libertad espiritual.

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