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Confesión en San Román en Mesía – Coruña, A-Galicia

La confesión es un encuentro íntimo con Cristo, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece la reconciliación, la tranquilidad espiritual y un nuevo comienzo. En la parroquia San Román, te esperan con los brazos abiertos.

Parroquia San Román

Tu comunidad de fe en Mesía – Coruña, A-Galicia

Ubicación de San Román

15146 Cabovilaño
Mesía – Coruña, A-Galicia

Contacto de San Román

Tlfn: 981605209

La relevancia del sacramento de la penitencia

Todo un misterio santo de afecto divino y piedad divina.

Instituida directamente por Jesús

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando se dirigió a sus apóstoles diciendo: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde sus inicios, la Iglesia ha preservado este signo como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Un momento de encuentro con el Señor

La reconciliación no es solo una formalidad. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, la caridad sin límites de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras caídas y limitaciones.

Un renacer espiritual

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos permite vivir con esperanza y alegría, confiando en el amor incondicional de Dios Padre.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Mesía – Coruña, A-Galicia

¿En qué consiste el sacramento de la penitencia?

La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, no como juez, sino para transmitir la misericordia celestial. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Los cuatro pasos:
1) Examen interior: medita sobre tus faltas.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. Aun así, se sugiere confesarse periódicamente (mensualmente o bimensualmente) para avanzar en la vida espiritual y estrechar la relación con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No hace falta rememorar cada detalle. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Claro que sí, sin duda. El secreto de confesión es inviolable. El sacerdote tiene la obligación, según la ley de Dios y de la Iglesia, de no revelar nada de lo confesado. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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