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Confesión en San Tome Becket en Caldas de Reis – Pontevedra-Galicia

La reconciliación es un momento de encuentro con el Señor, un acto de amor divino que nos ofrece la reconciliación, la tranquilidad espiritual y un camino que empieza de nuevo. En la parroquia San Tome Becket, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia San Tome Becket

Tu comunidad de fe en Caldas de Reis – Pontevedra-Galicia

Ubicación de San Tome Becket

36650 Iglesia, 4
Caldas de Reis – Pontevedra-Galicia

Contacto de San Tome Becket

Tlfn: 986540038

La importancia del perdón sacramental

Un ritual sagrado lleno de caridad y bondad misericordiosa.

Fundada por Cristo

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha conservado este sacramento como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Una experiencia personal con Jesús

La reconciliación no es simplemente un trámite. Es una experiencia personal con Cristo, quien actúa a través del ministerio sacerdotal. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, el amor incondicional de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras debilidades y pecados.

Un comienzo lleno de gracia

Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, el Señor siempre está listo para levantarnos. La reconciliación nos libera del peso de nuestras faltas y nos permite vivir con esperanza y alegría, reconociendo que el Padre celestial nos ama sin límites.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Caldas de Reis – Pontevedra-Galicia

¿En qué consiste el sacramento de la penitencia?

La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del Bautismo. Es un encuentro personal con Jesús a través del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, no como juez, sino como canal de la misericordia de Dios. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Cuatro pasos:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. Sin embargo, se recomienda confesarse regularmente (mensual o cada dos meses) para crecer espiritualmente y mantener una relación cercana con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. Dios ve tu interior y tu voluntad de arrepentirte de verdad.

Claro que sí, sin duda. La confidencialidad de la confesión no puede romperse. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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