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Confesión en San Vicente en Sobrado – Coruña, A-Galicia

El sacramento de la confesión es un encuentro íntimo con Cristo, un gesto de misericordia divina que nos ofrece la reconciliación, la serenidad del corazón y un nuevo comienzo. En la parroquia San Vicente, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia San Vicente

Tu comunidad de fe en Sobrado – Coruña, A-Galicia

Ubicación de San Vicente

36637 San Vicente de Nogueira
Sobrado – Coruña, A-Galicia

Contacto de San Vicente

Tlfn: 986712302

El valor de la confesión

El misterio santo lleno de caridad y piedad divina.

Institución por Jesucristo

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Un momento de encuentro con el Señor

El sacramento de la confesión no es simplemente un trámite. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien actúa a través del ministerio sacerdotal. En este sacramento, sentimos la misericordia del Señor actuando en nosotros, la ternura inagotable de Dios que nos acoge tal como somos, con nuestras caídas y limitaciones.

Un comienzo lleno de gracia

Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, el Señor siempre está listo para levantarnos. La confesión nos libera del peso del pecado y nos permite vivir con esperanza y alegría, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Sobrado – Coruña, A-Galicia

¿Qué es la confesión?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del Bautismo. Es un encuentro personal con Jesús a través del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, no como juez, sino para transmitir la misericordia celestial. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Las cuatro fases:
1) Examen interior: medita sobre tus faltas.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No hace falta rememorar cada detalle. Lo fundamental es confesar con sinceridad y contrición. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. Dios conoce tu corazón y tu intención de arrepentirte genuinamente.

Claro que sí, sin duda. El secreto de confesión es inviolable. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Representa un derecho fundamental del penitente y garantiza su libertad espiritual.

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