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Confesión en San Xiao en Fene – Coruña, A-Galicia

La reconciliación es un encuentro íntimo con Cristo, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece la absolución, el sosiego interno y una oportunidad para renacer. En la parroquia San Xiao, te esperan con acogida sincera.

Parroquia San Xiao

Tu comunidad de fe en Fene – Coruña, A-Galicia

Ubicación de San Xiao

15388 Mandaio
Fene – Coruña, A-Galicia

Contacto de San Xiao

Tlfn: 981270476

La grandeza del sacramento de la reconciliación

Todo un misterio santo lleno de amor y misericordia divina.

Ordenada por el Señor Jesús

Fue el propio Jesucristo quien instituyó este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde sus inicios, la Iglesia ha preservado este signo como una expresión palpable de la misericordia eterna de Dios.

Un encuentro directo con Cristo

La reconciliación no es simplemente un trámite. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, vivimos de manera directa la misericordia de Dios, el amor perfecto del Señor que nos recibe tal y como somos, con nuestras fragilidades y errores.

Un nuevo comienzo

Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces tropecemos, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. La confesión nos libera del peso del pecado y nos permite vivir con esperanza y alegría, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Fene – Coruña, A-Galicia

¿En qué consiste la confesión?

La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es una experiencia íntima con Cristo mediada por el sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, sin ejercer juicio, sino para transmitir la misericordia celestial. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Cuatro pasos:
1) Examen de conciencia: reflexiona sobre tus pecados.
2) Penitencia interior: lamenta sinceramente tus pecados.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: cuenta tus pecados al sacerdote y recibe la penitencia y absolución.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No es necesario recordar todos los detalles. Lo esencial es la honestidad y el verdadero arrepentimiento. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. Dios ve tu interior y tu voluntad de arrepentirte de verdad.

Sí, totalmente. El sigilo sacramental es absoluto. El sacerdote tiene la obligación, según la ley de Dios y de la Iglesia, de no revelar nada de lo confesado. Representa un derecho fundamental del penitente y garantiza su libertad espiritual.

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