Descarga VIRTUS

Virtus te ayuda a alcanzar tu mejor versión día a día

Confesión en Sant Antoni de Pàdua en Roquetes – Tarragona

El sacramento de la confesión es un encuentro íntimo con Cristo, una expresión profunda del amor de Cristo que nos ofrece la limpieza del alma, la paz interior y una oportunidad para renacer. En la parroquia Sant Antoni de Pàdua, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia Sant Antoni de Pàdua

Tu comunidad de fe en Roquetes – Tarragona

Ubicación de Sant Antoni de Pàdua

43520 C/ Consolació, 3
Roquetes – Tarragona

Contacto de Sant Antoni de Pàdua

Tlfn: 977501135

El valor de la confesión

El misterio santo de afecto divino y piedad divina.

Fundada por Cristo

Jesucristo mismo instituyó este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Una experiencia personal con Jesús

El sacramento de la confesión no es meramente un deber. Es una experiencia personal con Cristo, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, el amor perfecto del Señor que nos abraza con nuestras luces y sombras, a pesar de nuestras faltas y fragilidades.

Un renacer espiritual

Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. La reconciliación nos libera del peso de nuestras faltas y nos invita a vivir con optimismo y alegría, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Roquetes – Tarragona

¿En qué consiste la confesión?

La confesión, igualmente llamada penitencia o sacramento de la reconciliación, es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del Bautismo. Es un encuentro personal con Jesús a través del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, no como árbitro, sino como medio de la compasión divina. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Cuatro etapas:
1) Examen de conciencia: reflexiona sobre tus pecados.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: cuenta tus pecados al sacerdote y recibe la penitencia y absolución.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo importante es la sinceridad y el arrepentimiento. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Claro que sí, sin duda. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

Scroll al inicio