Descarga VIRTUS

Virtus te ayuda a alcanzar tu mejor versión día a día

Confesión en Sant Francesc en Tortosa – Tarragona

El sacramento de la confesión es un momento de encuentro con el Señor, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece la limpieza del alma, la paz interior y un nuevo comienzo. En la parroquia Sant Francesc, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia Sant Francesc

Tu comunidad de fe en Tortosa – Tarragona

Ubicación de Sant Francesc

43590 C/ Daniel Mangrané, 20-22
Tortosa – Tarragona

Contacto de Sant Francesc

Tlfn: 977500995

El valor de la confesión

Un sacramento lleno de amor y misericordia divina.

Establecida por Jesucristo

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando se dirigió a sus apóstoles diciendo: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia primitiva ya custodió esta práctica como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Una experiencia personal con Jesús

El sacramento de la penitencia no es solo una formalidad. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, la caridad sin límites de Dios que nos acoge tal como somos, con nuestras fragilidades y errores.

Un nuevo comienzo

Cada vez que nos confesamos, se nos brinda la oportunidad de comenzar otra vez y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, el Señor siempre está listo para levantarnos. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos abre el camino para vivir con esperanza y auténtica alegría, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Tortosa – Tarragona

¿Qué significa la confesión?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un sacramento establecido por Jesús para otorgar el perdón de los pecados posteriores al Bautismo. Es un encuentro personal con Jesús a través del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote obra en representación de Cristo, sin ejercer juicio, sino como instrumento de la misericordia divina. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Los cuatro pasos:
1) Examen interior: medita sobre tus faltas.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No es necesario recordar todos los detalles. Lo esencial es la honestidad y el verdadero arrepentimiento. Si se te olvida algún pecado, podrás confesarlo la próxima vez. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Sí, completamente. La confidencialidad de la confesión no puede romperse. El sacerdote tiene la obligación, según la ley de Dios y de la Iglesia, de no revelar nada de lo confesado. Representa un derecho fundamental del penitente y garantiza su libertad espiritual.

Scroll al inicio