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Confesión en Santa Baia en Coristanco – Coruña, A-Galicia

La confesión es un momento de encuentro con el Señor, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece el perdón, la paz interior y un inicio renovado. En la parroquia Santa Baia, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia Santa Baia

Tu comunidad de fe en Coristanco – Coruña, A-Galicia

Ubicación de Santa Baia

36117 Santa Baia de Castro
Coristanco – Coruña, A-Galicia

Contacto de Santa Baia

Tlfn:

La grandeza del sacramento de la reconciliación

Todo un sacramento colmado de ternura divina y compasión de Dios.

Fundada por Cristo

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Un encuentro personal con Jesús

La reconciliación no es simplemente un trámite. Es un encuentro íntimo con Jesucristo, quien actúa a través del ministerio sacerdotal. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, la caridad sin límites de Dios que nos acoge tal como somos, con nuestras fragilidades y errores.

Un nuevo comienzo

Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces tropecemos, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. La reconciliación nos libera del peso de nuestras faltas y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Coristanco – Coruña, A-Galicia

¿Qué implica el sacramento de la confesión?

La confesión, igualmente llamada penitencia o sacramento de la reconciliación, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, sin ejercer juicio, sino para transmitir la misericordia celestial. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Las cuatro fases:
1) Examen de conciencia: reflexiona sobre tus pecados.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. Aun así, se sugiere confesarse periódicamente (mensualmente o bimensualmente) para avanzar en la vida espiritual y estrechar la relación con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No es necesario recordar todos los detalles. Lo importante es la sinceridad y el arrepentimiento. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. Dios ve tu interior y tu voluntad de arrepentirte de verdad.

Sí, totalmente. El sigilo sacramental es absoluto. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Representa un derecho fundamental del penitente y garantiza su libertad espiritual.

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