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Confesión en Santa María da Atalaia en Moraña – Pontevedra-Galicia

La reconciliación es un encuentro íntimo con Cristo, un gesto de misericordia divina que nos ofrece la absolución, la serenidad del corazón y un camino que empieza de nuevo. En la parroquia Santa María da Atalaia, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia Santa María da Atalaia

Tu comunidad de fe en Moraña – Pontevedra-Galicia

Ubicación de Santa María da Atalaia

15117 Rúa do Cantón, 7
Moraña – Pontevedra-Galicia

Contacto de Santa María da Atalaia

Tlfn: 981735272

La relevancia del sacramento de la penitencia

El sacramento colmado de amor y bondad misericordiosa.

Instituida directamente por Jesús

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha conservado este sacramento como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Una experiencia personal con Jesús

La reconciliación no es únicamente una obligación. Es un encuentro íntimo con Jesucristo, quien actúa a través del sacerdote. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, la caridad sin límites de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras debilidades y pecados.

Un nuevo comienzo

Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, el Señor siempre está listo para levantarnos. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos invita a vivir con optimismo y alegría, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Moraña – Pontevedra-Galicia

¿Qué implica el sacramento de la confesión?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es un encuentro personal con Jesús a través del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, sin ejercer juicio, sino para transmitir la misericordia celestial. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Los cuatro pasos:
1) Examen de conciencia: reflexiona sobre tus pecados.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: confiesa tus errores al sacerdote y recibe la penitencia y el perdón divino.

La Iglesia establece la obligación de confesarse al menos una vez al año ante un pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo importante es la sinceridad y el arrepentimiento. Si se te olvida algún pecado, podrás confesarlo la próxima vez. Dios conoce tu corazón y tu intención de arrepentirte genuinamente.

Sí, completamente. El secreto de confesión es inviolable. El sacerdote tiene la obligación, según la ley de Dios y de la Iglesia, de no revelar nada de lo confesado. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

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