Descarga VIRTUS

Virtus te ayuda a alcanzar tu mejor versión día a día

Confesión en Santa María en Breda – Girona

El sacramento de la penitencia es una experiencia directa con Jesús, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece la absolución, la tranquilidad espiritual y un nuevo comienzo. En la parroquia Santa María, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia Santa María

Tu comunidad de fe en Breda – Girona

Ubicación de Santa María

17400 Església, 3
Breda – Girona

Contacto de Santa María

Tlfn: 972870188

La relevancia del sacramento de la penitencia

Todo un misterio santo de ternura divina y piedad divina.

Institución por Jesucristo

Fue el propio Jesucristo quien instituyó este sacramento cuando se dirigió a sus apóstoles diciendo: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia primitiva ya custodió esta práctica como una manifestación concreta de la misericordia sin límites de Dios.

Un encuentro personal con Jesús

La reconciliación no es meramente un deber. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, vivimos de manera directa la misericordia de Dios, el amor incondicional de Dios que nos acoge tal como somos, con nuestras debilidades y pecados.

Un comienzo lleno de gracia

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. La reconciliación nos libera del peso de nuestras faltas y nos abre el camino para vivir con esperanza y auténtica alegría, reconociendo que el Padre celestial nos ama sin límites.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Breda – Girona

¿Qué significa la confesión?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es un encuentro personal con Jesús a través del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote obra en representación de Cristo, sin ejercer juicio, sino como canal de la misericordia de Dios. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Cuatro pasos:
1) Examen interior: medita sobre tus faltas.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. Sin embargo, se recomienda confesarse regularmente (mensual o cada dos meses) para crecer espiritualmente y mantener una relación cercana con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No hace falta rememorar cada detalle. Lo importante es la sinceridad y el arrepentimiento. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. Dios conoce tu corazón y tu intención de arrepentirte genuinamente.

Sí, totalmente. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

Scroll al inicio