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Confesión en Santa María en Catoira – Pontevedra-Galicia

El sacramento de la confesión es una experiencia directa con Jesús, un gesto de misericordia divina que nos ofrece la reconciliación, la paz interior y un inicio renovado. En la parroquia Santa María, te esperan con acogida sincera.

Parroquia Santa María

Tu comunidad de fe en Catoira – Pontevedra-Galicia

Ubicación de Santa María

15177 Rúa do Portelo, 14
Catoira – Pontevedra-Galicia

Contacto de Santa María

Tlfn: Lorbé

La grandeza del sacramento de la reconciliación

Un signo sagrado de ternura divina y bondad misericordiosa.

Ordenada por el Señor Jesús

Fue el propio Jesucristo quien instituyó este sacramento cuando se dirigió a sus apóstoles diciendo: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia primitiva ya custodió esta práctica como una expresión palpable de la misericordia eterna de Dios.

Un momento de encuentro con el Señor

La confesión no es meramente un deber. Es un momento profundo de encuentro con Jesús, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, vivimos de manera directa la misericordia de Dios, el amor incondicional de Dios que nos recibe tal y como somos, con nuestras caídas y limitaciones.

Un renacer espiritual

Cada vez que nos confesamos, se nos brinda la oportunidad de comenzar otra vez y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, el Señor siempre está listo para levantarnos. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos invita a vivir con optimismo y alegría, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Catoira – Pontevedra-Galicia

¿Qué significa la confesión?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote obra en representación de Cristo, no como árbitro, sino como medio de la compasión divina. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Cuatro pasos:
1) Revisión de conciencia: piensa en tus pecados.
2) Penitencia interior: lamenta sinceramente tus pecados.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: confiesa tus errores al sacerdote y recibe la penitencia y el perdón divino.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo fundamental es confesar con sinceridad y contrición. Si se te olvida algún pecado, podrás confesarlo la próxima vez. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Sí, absolutamente. El sigilo sacramental es absoluto. El sacerdote tiene la obligación, según la ley de Dios y de la Iglesia, de no revelar nada de lo confesado. Es un derecho básico del penitente y protege su libertad espiritual.

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