Confesión en Santa María en Oviedo – Asturias

La reconciliación es una experiencia directa con Jesús, un gesto de misericordia divina que nos ofrece la reconciliación, la serenidad del corazón y un camino que empieza de nuevo. En la parroquia Santa María, te esperan con los brazos abiertos.

Parroquia Santa María

Tu comunidad de fe en Oviedo – Asturias

Ubicación de Santa María

33100
Oviedo – Asturias

Contacto de Santa María

Tlfn: 985784016

La importancia de la confesión

Un ritual sagrado lleno de ternura divina y misericordia divina.

Establecida por Jesucristo

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde sus inicios, la Iglesia ha preservado este signo como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Un momento de encuentro con el Señor

El sacramento de la confesión no es meramente un deber. Es un encuentro íntimo con Jesucristo, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, sentimos la misericordia del Señor actuando en nosotros, el amor perfecto del Señor que nos acoge con nuestras debilidades y pecados, con nuestras debilidades y pecados.

Un comienzo lleno de gracia

Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, confiando en el amor incondicional de Dios Padre.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Oviedo – Asturias

¿Qué es la confesión?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote actúa en la persona de Cristo, no como juez, sino para transmitir la misericordia celestial. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Cuatro etapas:
1) Examen interior: medita sobre tus faltas.
2) Penitencia interior: lamenta sinceramente tus pecados.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. Dios ve tu interior y tu voluntad de arrepentirte de verdad.

Sí, completamente. La confidencialidad de la confesión no puede romperse. El sacerdote está sujeto a la ley divina y eclesiástica para guardar estrictamente el secreto de la confesión. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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