Descarga VIRTUS

Virtus te ayuda a alcanzar tu mejor versión día a día

Confesión en Santa María la Blanca en Fuenterroble de Salvatierra – Salamanca

El sacramento de la confesión es un encuentro íntimo con Cristo, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece la limpieza del alma, el sosiego interno y un nuevo comienzo. En la parroquia Santa María la Blanca, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia Santa María la Blanca

Tu comunidad de fe en Fuenterroble de Salvatierra – Salamanca

Ubicación de Santa María la Blanca

37768 C/ Iglesia, 31
Fuenterroble de Salvatierra – Salamanca

Contacto de Santa María la Blanca

Tlfn:

La importancia del perdón sacramental

El misterio santo lleno de afecto divino y bondad misericordiosa.

Instituida directamente por Jesús

Fue el propio Jesucristo quien instituyó este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia primitiva ya custodió esta práctica como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Un encuentro íntimo con Jesús

El sacramento de la confesión no es únicamente una obligación. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, el amor perfecto del Señor que nos acoge tal como somos, con nuestras caídas y limitaciones.

Un nuevo comienzo

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. La reconciliación nos libera del peso de nuestras faltas y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, reconociendo que el Padre celestial nos ama sin límites.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Fuenterroble de Salvatierra – Salamanca

¿Qué significa la confesión?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un sacramento establecido por Jesús para otorgar el perdón de los pecados posteriores al Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, sin ejercer juicio, sino para transmitir la misericordia celestial. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Cuatro pasos:
1) Revisión de conciencia: piensa en tus pecados.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia establece la obligación de confesarse al menos una vez al año ante un pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo fundamental es confesar con sinceridad y contrición. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Sí, completamente. El sigilo sacramental es absoluto. El sacerdote tiene la obligación, según la ley de Dios y de la Iglesia, de no revelar nada de lo confesado. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

Scroll al inicio