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Confesión en Santa María la Mayor en Baena – Córdoba

La reconciliación es una experiencia directa con Jesús, un gesto de misericordia divina que nos ofrece la absolución, la serenidad del corazón y una oportunidad para renacer. En la parroquia Santa María la Mayor, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia Santa María la Mayor

Tu comunidad de fe en Baena – Córdoba

Ubicación de Santa María la Mayor

14850 C/ Cardenal Herranz Casado, Nº 6
Baena – Córdoba

Contacto de Santa María la Mayor

Tlfn: 957670616

El valor de la confesión

El ritual sagrado colmado de ternura divina y compasión de Dios.

Fundada por Cristo

Jesucristo mismo instituyó este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha conservado este sacramento como una manifestación concreta de la misericordia sin límites de Dios.

Un encuentro personal con Jesús

El sacramento de la penitencia no es simplemente un trámite. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, el amor incondicional de Dios que nos acoge con nuestras debilidades y pecados, a pesar de nuestras faltas y fragilidades.

Un comienzo lleno de gracia

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Baena – Córdoba

¿En qué consiste el sacramento de la penitencia?

La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es un encuentro personal con Jesús a través del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, no como árbitro, sino para transmitir la misericordia celestial. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Cuatro etapas:
1) Revisión de conciencia: piensa en tus pecados.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia establece la obligación de confesarse al menos una vez al año ante un pecado mortal. Sin embargo, se recomienda confesarse regularmente (mensual o cada dos meses) para crecer espiritualmente y mantener una relación cercana con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo esencial es la honestidad y el verdadero arrepentimiento. Si olvidas algún error, lo puedes incluir en la siguiente confesión. Dios ve tu interior y tu voluntad de arrepentirte de verdad.

Sí, totalmente. El sigilo sacramental es absoluto. El sacerdote está sujeto a la ley divina y eclesiástica para guardar estrictamente el secreto de la confesión. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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