Descarga VIRTUS

Virtus te ayuda a alcanzar tu mejor versión día a día

Confesión en Santo Ángel Custodio en Granada – Granada

El sacramento de la confesión es un encuentro personal con Jesús, un acto de amor divino que nos ofrece la limpieza del alma, la paz interior y un nuevo comienzo. En la parroquia Santo Ángel Custodio, te esperan con los brazos abiertos.

Parroquia Santo Ángel Custodio

Tu comunidad de fe en Granada – Granada

Ubicación de Santo Ángel Custodio

18008 C/ Palencia, 30
Granada – Granada

Contacto de Santo Ángel Custodio

Tlfn: 958812008

La importancia del perdón sacramental

Un sacramento de ternura divina y bondad misericordiosa.

Institución por Jesucristo

Jesucristo mismo instituyó este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha conservado este sacramento como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Una experiencia personal con Jesús

La reconciliación no es meramente un deber. Es un momento profundo de encuentro con Jesús, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, sentimos la misericordia del Señor actuando en nosotros, el amor perfecto del Señor que nos acoge con nuestras debilidades y pecados, con nuestras fragilidades y errores.

Un inicio renovado

Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos permite vivir con esperanza y alegría, reconociendo que el Padre celestial nos ama sin límites.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Granada – Granada

¿En qué consiste el sacramento de la penitencia?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, no para condenar, sino como medio de la compasión divina. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Cuatro etapas:
1) Examen interior: medita sobre tus faltas.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Propósito de mejora: decide corregir tu conducta.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. Aun así, se sugiere confesarse periódicamente (mensualmente o bimensualmente) para avanzar en la vida espiritual y estrechar la relación con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No es necesario recordar todos los detalles. Lo esencial es la honestidad y el verdadero arrepentimiento. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. Dios conoce tu corazón y tu intención de arrepentirte genuinamente.

Sí, completamente. La confidencialidad de la confesión no puede romperse. El sacerdote está sujeto a la ley divina y eclesiástica para guardar estrictamente el secreto de la confesión. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

Scroll al inicio