Confesión en Santo Tomás en Quirós – Asturias

La confesión es un encuentro íntimo con Cristo, un gesto de misericordia divina que nos ofrece la limpieza del alma, el sosiego interno y una oportunidad para renacer. En la parroquia Santo Tomás, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia Santo Tomás

Tu comunidad de fe en Quirós – Asturias

Ubicación de Santo Tomás

33116
Quirós – Asturias

Contacto de Santo Tomás

Tlfn: 985768191

La importancia del perdón sacramental

El sacramento de ternura divina y compasión de Dios.

Instituida directamente por Jesús

Jesucristo mismo instituyó este sacramento cuando se dirigió a sus apóstoles diciendo: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Un encuentro directo con Cristo

El sacramento de la penitencia no es meramente un deber. Es un encuentro íntimo con Jesucristo, quien actúa a través del ministerio sacerdotal. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, la ternura inagotable de Dios que nos acoge con nuestras debilidades y pecados, con nuestras fragilidades y errores.

Un nuevo comienzo

Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos invita a vivir con optimismo y alegría, reconociendo que el Padre celestial nos ama sin límites.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Quirós – Asturias

¿Qué es la confesión?

La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del Bautismo. Es una experiencia íntima con Cristo mediada por el sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote actúa en la persona de Cristo, no para condenar, sino como canal de la misericordia de Dios. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Cuatro pasos:
1) Examen de conciencia: reflexiona sobre tus pecados.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Propósito de mejora: decide corregir tu conducta.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si olvidas algún error, lo puedes incluir en la siguiente confesión. Dios ve tu interior y tu voluntad de arrepentirte de verdad.

Sí, completamente. El secreto de confesión es inviolable. El sacerdote está sujeto a la ley divina y eclesiástica para guardar estrictamente el secreto de la confesión. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

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