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Confesión en Virgen de Fátima en Córdoba – Córdoba

La confesión es un momento de encuentro con el Señor, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece el perdón, la paz interior y un nuevo comienzo. En la parroquia Virgen de Fátima, te esperan con los brazos abiertos.

Parroquia Virgen de Fátima

Tu comunidad de fe en Córdoba – Córdoba

Ubicación de Virgen de Fátima

14014 C/ Arcos de la Frontera, Nº 23
Córdoba – Córdoba

Contacto de Virgen de Fátima

Tlfn: 957258866

El valor de la confesión

Un misterio santo lleno de afecto divino y piedad divina.

Institución por Jesucristo

Jesucristo mismo instituyó este sacramento cuando enseñó a sus discípulos con estas palabras: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Un momento de encuentro con el Señor

El sacramento de la confesión no es meramente un deber. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien actúa a través del ministerio sacerdotal. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, el amor perfecto del Señor que nos recibe tal y como somos, con nuestras caídas y limitaciones.

Un punto de partida nuevo

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, confiando en el amor incondicional de Dios Padre.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Córdoba – Córdoba

¿En qué consiste el sacramento de la penitencia?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un sacramento establecido por Jesús para otorgar el perdón de los pecados posteriores al Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, no como juez, sino para transmitir la misericordia celestial. La Iglesia primitiva ya practicaba esto y la ha preservado hasta hoy.

Los cuatro pasos:
1) Examen interior: medita sobre tus faltas.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: cuenta tus pecados al sacerdote y recibe la penitencia y absolución.

La Iglesia establece la obligación de confesarse al menos una vez al año ante un pecado mortal. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo fundamental es confesar con sinceridad y contrición. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Sí, totalmente. La confidencialidad de la confesión no puede romperse. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

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