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Confesión en San Juan Pablo II en Córdoba – Córdoba

El sacramento de la penitencia es un momento de encuentro con el Señor, un acto de amor divino que nos ofrece la limpieza del alma, la tranquilidad espiritual y un nuevo comienzo. En la parroquia San Juan Pablo II, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia San Juan Pablo II

Tu comunidad de fe en Córdoba – Córdoba

Ubicación de San Juan Pablo II

14011 C/ Huerta de Santa Isabel, Nº 10
Córdoba – Córdoba

Contacto de San Juan Pablo II

Tlfn:

La relevancia del sacramento de la penitencia

Todo un ritual sagrado de amor y compasión de Dios.

Institución por Jesucristo

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Un momento de encuentro con el Señor

El sacramento de la confesión no es solo una formalidad. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, sentimos la misericordia del Señor actuando en nosotros, la ternura inagotable de Dios que nos recibe tal y como somos, a pesar de nuestras faltas y fragilidades.

Un inicio renovado

Cada vez que nos confesamos, se nos brinda la oportunidad de comenzar otra vez y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, el Señor siempre está listo para levantarnos. La confesión nos libera del peso del pecado y nos permite vivir con esperanza y alegría, confiando en el amor incondicional de Dios Padre.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Córdoba – Córdoba

¿En qué consiste la confesión?

La confesión, igualmente llamada penitencia o sacramento de la reconciliación, es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del Bautismo. Es un encuentro personal con Jesús a través del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, sin ejercer juicio, sino para transmitir la misericordia celestial. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Cuatro pasos:
1) Examen interior: medita sobre tus faltas.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Propósito de mejora: decide corregir tu conducta.
4) Confesión: confiesa tus errores al sacerdote y recibe la penitencia y el perdón divino.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo esencial es la honestidad y el verdadero arrepentimiento. Si olvidas algún error, lo puedes incluir en la siguiente confesión. Dios ve tu interior y tu voluntad de arrepentirte de verdad.

Sí, totalmente. El secreto de confesión es inviolable. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Es un derecho básico del penitente y protege su libertad espiritual.

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