Descarga VIRTUS

Virtus te ayuda a alcanzar tu mejor versión día a día

Confesión en Nuestra Señora de la Expectación en Encinas Reales – Córdoba

La confesión es un momento de encuentro con el Señor, un acto de amor divino que nos ofrece la reconciliación, la paz interior y un inicio renovado. En la parroquia Nuestra Señora de la Expectación, te esperan con acogida sincera.

Parroquia Nuestra Señora de la Expectación

Tu comunidad de fe en Encinas Reales – Córdoba

Ubicación de Nuestra Señora de la Expectación

14913 C/ Iglesia, S/N
Encinas Reales – Córdoba

Contacto de Nuestra Señora de la Expectación

Tlfn: 957598196

La relevancia del sacramento de la penitencia

Todo un signo sagrado colmado de ternura divina y piedad divina.

Institución por Jesucristo

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde sus inicios, la Iglesia ha preservado este signo como una manifestación concreta de la misericordia sin límites de Dios.

Un encuentro personal con Jesús

La reconciliación no es simplemente un trámite. Es un encuentro íntimo con Jesucristo, quien actúa a través del sacerdote. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, el amor incondicional de Dios que nos recibe tal y como somos, con nuestras fragilidades y errores.

Un punto de partida nuevo

Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos invita a vivir con optimismo y alegría, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Encinas Reales – Córdoba

¿En qué consiste la confesión?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un sacramento establecido por Jesús para otorgar el perdón de los pecados posteriores al Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, no como árbitro, sino como instrumento de la misericordia divina. La Iglesia primitiva ya practicaba esto y la ha preservado hasta hoy.

Cuatro etapas:
1) Examen interior: medita sobre tus faltas.
2) Penitencia interior: lamenta sinceramente tus pecados.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia establece la obligación de confesarse al menos una vez al año ante un pecado mortal. Aun así, se sugiere confesarse periódicamente (mensualmente o bimensualmente) para avanzar en la vida espiritual y estrechar la relación con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo esencial es la honestidad y el verdadero arrepentimiento. Si se te olvida algún pecado, podrás confesarlo la próxima vez. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Claro que sí, sin duda. El secreto de confesión es inviolable. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Es un derecho básico del penitente y protege su libertad espiritual.

Scroll al inicio