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Confesión en San Marcos en Valga – Pontevedra-Galicia

El sacramento de la penitencia es un encuentro íntimo con Cristo, un acto de amor divino que nos ofrece el perdón, la serenidad del corazón y un inicio renovado. En la parroquia San Marcos, te esperan con los brazos abiertos.

Parroquia San Marcos

Tu comunidad de fe en Valga – Pontevedra-Galicia

Ubicación de San Marcos

15130 Pl. D. Francisco Sánchez
Valga – Pontevedra-Galicia

Contacto de San Marcos

Tlfn: 981745402

La relevancia del sacramento de la penitencia

Un signo sagrado de ternura divina y misericordia divina.

Fundada por Cristo

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando se dirigió a sus apóstoles diciendo: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde sus inicios, la Iglesia ha preservado este signo como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Un encuentro directo con Cristo

El sacramento de la confesión no es solo una formalidad. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien actúa a través del ministerio sacerdotal. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, la ternura inagotable de Dios que nos acoge con nuestras debilidades y pecados, con nuestras debilidades y pecados.

Un inicio renovado

Cada vez que nos confesamos, se nos brinda la oportunidad de comenzar otra vez y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. La reconciliación nos libera del peso de nuestras faltas y nos permite vivir con esperanza y alegría, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Valga – Pontevedra-Galicia

¿Qué significa la confesión?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un sacramento establecido por Jesús para otorgar el perdón de los pecados posteriores al Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote actúa en la persona de Cristo, no como juez, sino como medio de la compasión divina. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Cuatro etapas:
1) Revisión de conciencia: piensa en tus pecados.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. Aun así, se sugiere confesarse periódicamente (mensualmente o bimensualmente) para avanzar en la vida espiritual y estrechar la relación con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No es necesario recordar todos los detalles. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si se te olvida algún pecado, podrás confesarlo la próxima vez. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Sí, absolutamente. La confidencialidad de la confesión no puede romperse. El sacerdote está sujeto a la ley divina y eclesiástica para guardar estrictamente el secreto de la confesión. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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