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Confesión en Santa Comba en Ponteceso – Coruña, A-Galicia

El sacramento de la confesión es un momento de encuentro con el Señor, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece la absolución, la paz interior y un camino que empieza de nuevo. En la parroquia Santa Comba, te esperan con acogida sincera.

Parroquia Santa Comba

Tu comunidad de fe en Ponteceso – Coruña, A-Galicia

Ubicación de Santa Comba

36647 Nicolas Viqueira, Nº5, 2ºh
Ponteceso – Coruña, A-Galicia

Contacto de Santa Comba

Tlfn:

La relevancia del sacramento de la penitencia

Un signo sagrado colmado de ternura divina y piedad divina.

Instituida directamente por Jesús

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando enseñó a sus discípulos con estas palabras: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Un encuentro personal con Jesús

La reconciliación no es meramente un deber. Es un encuentro íntimo con Jesucristo, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, vivimos de manera directa la misericordia de Dios, la caridad sin límites de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras debilidades y pecados.

Un punto de partida nuevo

Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. La reconciliación nos libera del peso de nuestras faltas y nos abre el camino para vivir con esperanza y auténtica alegría, reconociendo que el Padre celestial nos ama sin límites.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Ponteceso – Coruña, A-Galicia

¿Qué implica el sacramento de la confesión?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un sacramento establecido por Jesús para otorgar el perdón de los pecados posteriores al Bautismo. Es una experiencia íntima con Cristo mediada por el sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote actúa en la persona de Cristo, sin ejercer juicio, sino como instrumento de la misericordia divina. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Los cuatro pasos:
1) Revisión de conciencia: piensa en tus pecados.
2) Penitencia interior: lamenta sinceramente tus pecados.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: confiesa tus errores al sacerdote y recibe la penitencia y el perdón divino.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo esencial es la honestidad y el verdadero arrepentimiento. Si se te olvida algún pecado, podrás confesarlo la próxima vez. Dios ve tu interior y tu voluntad de arrepentirte de verdad.

Sí, totalmente. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El sacerdote tiene la obligación, según la ley de Dios y de la Iglesia, de no revelar nada de lo confesado. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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