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Confesión en San Pedro en Redondela – Pontevedra

El sacramento de la confesión es un encuentro íntimo con Cristo, una expresión profunda del amor de Cristo que nos ofrece el perdón, la serenidad del corazón y un nuevo comienzo. En la parroquia San Pedro, te esperan con los brazos abiertos.

Parroquia San Pedro

Tu comunidad de fe en Redondela – Pontevedra

Ubicación de San Pedro

36693 Camiño Adro de San Pedro, 9
Redondela – Pontevedra

Contacto de San Pedro

Tlfn:

El valor de la confesión

El ritual sagrado lleno de amor y bondad misericordiosa.

Fundada por Cristo

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia primitiva ya custodió esta práctica como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Una experiencia personal con Jesús

El sacramento de la confesión no es simplemente un trámite. Es un momento profundo de encuentro con Jesús, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, el amor incondicional de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras caídas y limitaciones.

Un punto de partida nuevo

Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, confiando en el amor incondicional de Dios Padre.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Redondela – Pontevedra

¿En qué consiste el sacramento de la penitencia?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es un encuentro personal con Jesús a través del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, no como juez, sino como instrumento de la misericordia divina. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Cuatro pasos:
1) Examen interior: medita sobre tus faltas.
2) Penitencia interior: lamenta sinceramente tus pecados.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: cuenta tus pecados al sacerdote y recibe la penitencia y absolución.

La Iglesia establece la obligación de confesarse al menos una vez al año ante un pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo esencial es la honestidad y el verdadero arrepentimiento. Si olvidas algún error, lo puedes incluir en la siguiente confesión. Dios conoce tu corazón y tu intención de arrepentirte genuinamente.

Sí, absolutamente. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Es un derecho básico del penitente y protege su libertad espiritual.

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