Descarga VIRTUS

Virtus te ayuda a alcanzar tu mejor versión día a día

Confesión en Santa María en Cañiza, A – Pontevedra

La reconciliación es un momento de encuentro con el Señor, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece la absolución, la serenidad del corazón y una oportunidad para renacer. En la parroquia Santa María, te esperan con los brazos abiertos.

Parroquia Santa María

Tu comunidad de fe en Cañiza, A – Pontevedra

Ubicación de Santa María

36885 Igrexa, S/N
Cañiza, A – Pontevedra

Contacto de Santa María

Tlfn: 986651072

La importancia del perdón sacramental

El sacramento colmado de afecto divino y misericordia divina.

Instituida directamente por Jesús

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Un encuentro íntimo con Jesús

El sacramento de la penitencia no es solo una formalidad. Es un momento profundo de encuentro con Jesús, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, el amor incondicional de Dios que nos acoge con nuestras debilidades y pecados, con nuestras fragilidades y errores.

Un nuevo comienzo

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos invita a vivir con optimismo y alegría, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Cañiza, A – Pontevedra

¿En qué consiste la confesión?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote actúa en la persona de Cristo, no como juez, sino como canal de la misericordia de Dios. La Iglesia primitiva ya practicaba esto y la ha preservado hasta hoy.

Las cuatro fases:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Propósito de mejora: decide corregir tu conducta.
4) Confesión: cuenta tus pecados al sacerdote y recibe la penitencia y absolución.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo esencial es la honestidad y el verdadero arrepentimiento. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Sí, completamente. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El sacerdote tiene la obligación, según la ley de Dios y de la Iglesia, de no revelar nada de lo confesado. Representa un derecho fundamental del penitente y garantiza su libertad espiritual.

Scroll al inicio